lunes, 31 de julio de 2017

NIFFF

NIFFF
Por: Milován España

Poco después de salir de la estación de trenes de Biel, con destino a Neuchâtel y donde me dirijo para participar del NIFFF (Neuchâtel International Fantastic Film Festival) el tren debe atravesar los 2432 metros del túnel de Vingelz, un túnel que para mí cruza una frontera que divide no solo dos regiones de idioma diferente en un mismo país, sino y sin hacer caso del mapa, dos mundos diferentes.
La ciudad donde cada verano se realiza el festival de cine, está ubicada a las orillas del lago que lleva el mismo nombre de la pequeña urbe. Un lago de grandes proporciones y que se encuentra situado en la región de habla francesa de Suiza.
En la región, la vegetación es mediterránea y las fachadas prefieren los colores claros y pasteles a los sobrios u opacos de la parte del país de habla Alemana.
Sin embargo, aún en los soleados y largos días del verano la penumbra llega y oculta la tranquilidad del lago. Es entonces cuando luces artificiales hacen evidente el castillo medieval que desde una colina, domina un centro histórico aún más antiguo. Las plazas pequeñas, fuentes antiguas, fachadas decoradas, parecen las locaciones propicias para una película de Darío Argento y alejan a la ciudad de historias de praderas verdes donde Heidi persigue nubes. Cerca de Neuchâtel no hay pistas de esquiar. En el centro histórico solo hay callejuelas cortas y sombrías, fachadas que intimidan o parecen esconder historias macabras, sucesos extraños o leyendas fantásticas.
Historias delirantes que se dan a conocer cuando en diez días de festival, estas se proyectan en forma de películas. Películas de realizadores que prefieren los detalles extremos de una historia con apariencia de común o la búsqueda de símbolos enraizados en una sique antigua, casi olvidada.
El festival fue fundado en el primer año del milenio por un grupo de estudiantes, siendo desde entonces que ha promovido el cine fantástico o sus subgéneros; haciendo especial énfasis en el cine de horror y asiático en los inicios del festival. Este año ha culminado su versión 17 siguiendo una política de apertura a realizaciones de otros continentes.
Según se lee en la página oficial de evento “El concepto de "cine fantástico" en el que se basa la programación del NIFFF abarca aquellas películas que trascienden la visión comúnmente aceptada de la "realidad normal" definida por las "leyes de la naturaleza”. Estas transgresiones pueden tomar muchas formas diferentes, que van desde la más espectacular a la más sutil. Formas que pueden introducirnos en mundos completamente imaginarios, alojando una duda minuciosa en nuestra percepción habitual de la realidad cotidiana”.
Algunas de estos filmes no solo han ganado algún premio del jurado internacional del festival o el reconocimiento de críticos o el público asistente; algunas de ellas ya se han convertido en obras de culto en el mundo entero.
El Premio del jurado internacional al mejor film H.R. Giger “Narcisse”, es la distinción más importante que se otorga en el NIFFF. La acreedora para este años fue la cinta “Super dark times” de Kevin Phillips, de Estados Unidos. Entre la lista memorable de ganadores se encuentran filmes tan importantes como: “Under the shadow” de Babak Anvari; “Trollhunter” de André Øvredal o las más conocidas a nivel mundial como: “The machinist” de Brad Anderson o la;28 days later” de Danny Boyle.
Otro premio importante que el festival concede es al, Nuevo cine de Asia. Siendo ganadora en esta versión del festival, el film “Trapped” del director hindú Vikramaditya Motwane. Aunque irremediablemente debe mencionarse títulos como las ya legendarias “Ichi de Killer” de Takashi Miike, o la hilarante “Hello ghost” de Kim young-tak.
Pero la lista de películas que han pasado por las pantallas del festival no puede prescindir de títulos que se han convertido ya en pequeños clásicos. Títulos como: la Neozelandesa “What we do in the shadows” de Jemaine Clement & Taika Waititi; la atrapante adaptación del manga “Zebraman” realizada por el director japonés Takashi Miike; la genial versión de la que se ha convertido en una de las mejores películas de vampiros de nuestro tiempo, “Let the right one in” del director Sueco Tomas Alfredson; “Antichrist” de Lars von Trier. Una lista que menciona solo algunas de las que han logrado una repercusión mundial y que deja de lado, de forma injusta pero necesaria por cuestiones de espacio, títulos muy importantes.
Para este año su fórmula de apertura e impulso de este tipo de cine ha añadido a la sección, Rusia extravagante que muestra filmes de este país, la sección Blood window y que muestra el cine fantástico que se realiza en Latinoamérica. Así el cine de denuncia social o político que parece ser la característica del cine Latinoamericano, en el Festival de Neuchâtel invita a una transgresión, tal vez, ya muy necesaria para la región. 
Es precisamente este tipo de transgresiones lo que cautivan a un público que prefiere un cine fuera de la gran industria. Realizadores que ven su arte amenazado en su originalidad cuando una producción de gran presupuesto impone las reglas de la industria antes que las del arte.  Reglas que en los festivales de cine, precisan antes que la película misma, el gusto por las alfombras rojas o las estrellas que escenifican escándalos ante una multitud de flashes. En el NIFFF, esta “realidad normal”, intimida.
Y aunque parece extraño, cerca de paseos o restaurantes que evocan la costa azul francesa, junto a playas que invitan a relajarse echados en una tumbona mientras se disfruta la bebida hit del verano; seres amantes del cine de género se encierren en salas oscurecidas a disfrutar una pasión diferente. Individuos que se congregan en parroquias abarrotadas de fieles enfundados en poleras que invocan cultos extraños o pantalones cortos sin marca.
Una de las principales salas del festival, “Temple du Bas” fue en un no tan remoto pasado una iglesia de la ciudad. En el presente y frente a un altar blanco, seres escondidos en la penumbra; glorifican secuencias perfectamente logradas, se maravillan de un plano artístico, aclaman la ejecución violenta del villano, se regocijan con la victoria de aquel que no se rinde al asesino, vociferan de éxtasis ante lo extremo de lo extraño, se enamoran de seres confundidos.
Pero el NIFFF es también una locación de nuevas posibilidades. No solo acuden proyectos cinematográficos concluidos sino también se realizan diferentes eventos que se preocupan de promocionar y entender nuevas formas que ayuden en la realización de proyectos en ciernes. Nuevas tecnologías se muestran, charlas especializadas convocan a aquellos futuros realizadores que están en la búsqueda de herramientas siempre necesarias. 
Es así que durante estos 17 años no solo se han presentado artilugios que ayuden con la animación o efectos especiales y que para el presente se han convertido en la norma de ciertas filmaciones; sino que también ha desfilado una legión de creadores ya reconocidos en el mundo exterior o semidióses en el submundo de lo fantástico.
En el 2014 G.R sedujo a un público que lo ovacionó con rabia. En el 2015 Michael Moorcock emocionó con sus crónicas de héroes. En el 2016, John Carpenter no solo converso con el público sino que divirtió como DJ de una fiesta que se asemejaba a un Halloween bajo una luna oscura.
Pero no es posible obviar a nombres ilustres que han asistido como invitados a versiones anteriores: Ray Harryhausen, Terry Gilliam, Dario Argento, Bong Joon-ho, así como el huésped de honor de este año, Miike Takashi.
El realizador japonés de películas clásicas como “Audition”, “Gozu” o la ya mencionada “Ichi the Killer” seguida por un exagerado largo etc., Enfrentó las preguntas del público con la tranquilidad que un occidental preconcibe de los asiáticos. Una de sus respuestas ha quedado en mi mente. Alguien decidió preguntar si él se imaginaba filmar en la región. “Sería genial ver salir del lago de Neuchâtel miles de asesinos yakuzas mientras helicópteros sobrevuelan la ciudad o tal vez solo un monstruo gigante; pero las aguas del lago son tan tranquilas que sería una historia… en lo menos, extraña” respondió con una sonrisa que parecía esconder algo terrible.
Es difícil de encontrar un set tan apropiado para un festival de cine que cuestiona la realidad que se nos hace cotidiana, una realidad que sin lo extremo o lo extraño de nuestra mente se asemeja a una ilusión que solo aprisiona.

Es tal vez solo un gusto por lo no “normal” que se repite en diferentes formas narrativas cada vez que se pagan las luces del teatro lo que me hace volver cada año al NIFFF; una normalidad que de forma extraña se distorsiona, cada vez que mi tren se adentra en el túnel oscuro de Vingelz.

miércoles, 25 de mayo de 2016

El destino del M.A.S

EL DESTINO DEL M.A.S.


“Es para no ser víctima de un asesino para lo que conciente uno en morir, si se vuelve uno asesino” J.C. Rousseau

El MAS tiene un origen más profundo que la simple ideología, aunque esta haya enamorado y juntado a dos de sus principales actores en un matrimonio que tiene un solo destino. El asesinato o el suicidio.

EL “OPRIMIDO” DE LA PROFECIA

Evo Morales es acción pura, que enmarcada en un movimiento que descree de cualquier fe superior, eleva la moral del sindicato; triunfo y venganza, derrota y resentimiento a un movimiento inagotable, donde el ser es hacer; por esta razón no se puede dejar de tener enemigos.
Dentro del panorama político nacional algo lo diferencia de los que lo antecedieron, él viene de la pobreza, es “originario” y acostumbrado a lidiar con la realidad de la pelea antes que con lo teórico, habla de lo que hasta ahora han olvidado los teóricos de izquierda que perdidos en peculiaridades siempre han sido contradictorios, él habla de lo esencial, de un nuevo “principio” para su pueblo. Evo no se diferencia solo por el color de su piel o la pobreza como muchos ingenuamente creen, sino en el “principio” nuevo que plantea y en las aplicaciones que de este principio se tendrá.
En contra de las profecías de Marx, los líderes de las “clases” oprimidas (también en Bolivia) han sido generalmente aquellos que no han sufrido “discriminación” ni la sequedad de la miseria. En Bolivia la mayoría han sido criollos (mestizos biológicos educados en los principios occidentales; comprenden más del Quijote, de Marx y hasta de Julio Verne que de lo que significaba “sagrado” durante el Imperio Incaico) aunque hubieran preferido (para ser coherentes) ser indios y pobres. Sin embargo, Evo Morales representa el ideal de la profecía socialista de izquierda, lo que enamora a los que creen en esta.

LA NOVIA PERFECTA

Salido de una familia criolla y que como muchos otros se han desclasado, negando sus orígenes por la ideología, Álvaro García Linera lidera un grupo de “socialistas” que siguen la lucha armada (siendo encarcelado por esto) para alcanzar el poder que garantice la construcción de la autentica “Iglesia de la Igualdad” donde no existan ni curas ni dioses, sino, la idealización de ese abstracto “ser humano” que un día en el porvenir, nuevo y hermoso reinara y “juzgará” en el fin de la historia.
Ha aprendido de Gramsci, que las clases dominantes no solo dominan al proletariado mediante el azar de la fuerza, si no mediante la hegemonía cultural sobre las clases dominadas. Siendo la hegemonía el “ejercicio de las funciones de dirección intelectual y moral unida a aquella del dominio del poder político”. Teórico impecable, Álvaro García Linera, se da cuenta antes de todos cual es el proyecto nacional que pueda articular un “bloque hegemónico”, la amalgama de diferentes clases sociales en torno a un proyecto que logre un sentimiento nacional (nacionalización de los recursos naturales), sabe también que Evo no es una mascara incoherente y desconocida ante el campesinado del país y su apoyo al nuevo proyecto nacional es indispensable. Las diferencias, en el momento del idilio o ante el enemigo común, no pesan hasta la desaparición de una o de ambas.
Encerrado en la “anodina” práctica de la crítica televisiva y la cátedra universitaria pero desde la que enamora no sólo a Evo Morales, Álvaro García Linera es rescatado de esa torre de marfil intelectual para luego concederle la “Prime nocte” de su apego a un partido político y así consumar su unión.
En su matrimonio son invitados también, los miles de criollos que, cansados de un país donde su hegemonía sólo los avergüenza, y que quieren sentirse no culpables emitiendo un voto castigo para reivindicarse, dejando en las manos del intelectual que han visto a través de la televisión (una imagen que acompaña su descanso después de una cena sin mucha sal), y que desean pueda lograr un porvenir de un país sin corrupción, sin bloqueos, con más empleos y mejor digestión.
           
LA CONCLUSIÓN

De esta unión nacerá una de las victorias más espectaculares ocurridas en democracia en el país. Pero el “porvenir” no se construye, para el MAS, sólo desde una reforma administrativa. La verdadera revolución debe empezar en algún momento. Y esta no tiene sentido si no es una afirmación en si misma, contraria a lo que niega (esa otra hegemonía de pocas familias). El nuevo “principio” definirá rápidamente las nuevas direcciones comprometidas con el “pueblo”, siendo por ejemplo, que una cholita, será siempre menos corrupta y más defensora de lo nacional que un criollo. O un compañero de trayectoria política “comprometida” tendrá más capacidad que un técnico o empresario para manejar la mayor EMPRESA nacional.
Esto chocara con el muro de la realidad (pero la culpa: de la inflación, la corrupción y la falta de capacidad para cumplir compromisos internacionales, la tienen exclusivamente aquellos que están en contra, nunca las propias acciones) entonces se dirá, que en verdad esto se debe a que si el ariete que con que embestimos contra el muro se rompe, siempre queda, culpar al ariete y a los que embisten con el, para empezar a construir uno más “revolucionario” todavía.
El porvenir en este caso se vuelve teorema “El muro podrá ser destruido cuando los hombres-adecuados construyan un ariete lo suficientemente fuerte,”
Pero  “para adorar por mucho tiempo un teorema, no basta con la fe, se necesita además una policía” (Camus) El  “principio” adquiere otro lenguaje que es comprendido como incoherente para aquellos que están fuera de la materialidad del discurso, está presente en quien lo dice y en quien sabe entenderlo. “Sólo con la fuerza del pueblo, con la unidad del pueblo boliviano podremos garantizar las transformaciones en nuestro país (puesto que) si no hay pueblo consciente (..) no se puede fácilmente garantizar los procesos de cambio" Evo Morales.
La “revolución democrática y cultural” que nos llevará a ese porvenir tiene la ventaja de poder ser fiscalizada en el presente, mientras el muro de la realidad puede ser oculto por pan o arroz importado y circo de bonos.
¿Pero y cuando hay muchos hombres no adecuados y que además debilitan el ariete? Ahí se deberá mostrar coherencia, y se tendrá que decidir entre el “porvenir” y la vida humana, entre el suicidio o matar “Será, entonces, cuando el problema no será resuelto por la aritmética si no por el calculo de probalidades, ante una futura realización de ideas, la vida humana puede ser todo o nada. Cuanto mayor sea la fe que pone el calculador en la idea, menos valdrá la vida humana, en el límite la vida humana ya no vale nada.” Camus
El destino del MAS obedece a los fundamentos enunciados, obedece a la búsqueda incesante y movilizada de esa nueva “alborada” que “inevitablemente” debe llegar en algún momento. Ahora sólo falta, después del 4 de mayo se verá, y que nadie se alegre con esto, que el gobierno proclame como Saint Just durante la revolución francesa y poco antes de que “el pueblo durante siglos oprimido” gozara, delante de una chorreante guillotina, la muerte de sus antiguos opresores “Un patriota es el que sostiene a la república en masa; cualquiera que la combata en detalle es un traidor” (Saint Just)









viernes, 20 de mayo de 2016

La verdad emboscada

La verdad emboscada



Lo ocurrido con Carlos Valverde es una constación triste de la situación actual del País.

Las ideologías que fomentan la eficiencia en la toma o la conservación del poder antes que la libertad, necesitan construir una realidad donde la mentira sea su coartada. Para encumbrarse en el poder, muchos casos históricos son prueba, buscan que: la envidia se apruebe, la agresividad se haga popular, el engaño se vuelva método político. Por esto, en un primer momento, alientan la desconfianza y generan el caos. Luego, cuando la verdad se hace difusa, cuando lo incoherente es la norma de conducta, cuando la mala fe se aprecia como virtud; lanzan sus consignas salvadoras, sus postulados mesiánicos, ofrecen su orden fabricado.

Muchos años en el poder crea alumnos aventajados, estos saben que la victoria se consigue cuando se admite su punto de vista, no que esta triunfe, sólo que se admita. Dentro de este marco, aquellos que “buscan” la verdad, se convierten en posibles instrumentos. En una sociedad trastornada, la que debe presentar pruebas de descargo, es la inocencia.

Carlos Valverde fue inconsecuente con el método que él dice proteger; “para ser periodista creíble hay que demostrar las noticias que uno difunde con pruebas reales”. Cuando demostró con un papel OFICIAL la existencia de un niño, comprobó su afirmación de la relación de una pareja. Al afirmar luego que el niño no existe, no nos muestra una prueba. Para esto hay una sencilla razón, no puede. Nadie, salvo autoridad competente y bajo procedimientos no viciados, puede negar un documento oficial, ni siquiera Carlos Valverde o García Linera.

Lo que preocupa de verdad, es algo que permanece difuso. Ya que en su última difusión, Carlos Valverde, en condicional; “parece” colocar a Evo Morales como víctima desprotegida, admitir su punto de vista.

Si otro grupo busca la silla presidencial y por eso ataca al presidente, como “parece” percibirse por lo expresado por Valverde, es una lucha de poder donde ninguno de sus participantes es víctima inocente.

Víctimas son quienes deben sufrir las consecuencias de esta lucha absurda que destruye las instituciones del Estado. Víctimas son hombres y mujeres que pese a su incapacidad física, deben arrastrarse durante semanas para mendigar una subsistencia calumniada. Víctimas son quienes, fruto de la desesperación ante el peligro de perder la fuente de ingreso que les permita llevar comida a sus hijos, hacen explotar sus manos.



Lo ocurrido con Valverde si es bien un caso emblemático no es único, es sólo la terrible verificación de lo cerca que estamos de un invierno enloquecido. Si se permite que la legítima búsqueda de la verdad pueda ser emboscada, las paredes de la justicia, ese precario refugio, crujen ante la arremetida de viento neurótico. Si estas caen, nadie podrá estar a salvo, aunque muchos lo disfruten.